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Nuestra Experiencia
Al año de edad en Los
Angeles California, después de hacerle una prueba cromosómica (cariotipo) se
le diagnosticó el Síndrome Smith-Magenis. El impacto y dolor que esto
causó en nuestras vidas como padres fué indescriptible ¿por donde teníamos
que empezar? ¿qué sería de nuestras vidas? ¿porqué un bebé tenía que
nacer marcado por un accidente genético? Sin estar preparados empezó para
nosotros una vida diferente; como padres esperamos a nuestra hija llenos de
ilusiones, sueños, teníamos planes, sin siquiera imaginar que Dios tenía sus
propios planes para nuestra hija Ana Karen. El camino no ha sido fácil,
es por medio del sufrimiento, el tiempo y de las experiencias vividas que la
aceptación nos fué llegando y con la aceptación hemos recibido incalculables
enseñanzas y un amor incondicional limpio y puro, nuestra hija Ana Karen es
adorable, cariñosa, incansable, impredecible, manipuladora, obsesiva, simpática,
ocurrente, en fin faltan las palabras para describirla. Ha sido sometida a
diferentes cirugías debido a sus problemas de oídos y bronquios. Necesita
lentes, tiene problemas de sueño aunque menores comparados con su niñez.
Diariamente por la noche toma 6 mg. de melatonina y melleril, el Depakene (ácido
valproico) ha ayudado un poco en su mejoramiento de conducta, asiste a una
escuela especial donde la controlan bastante bien. En público se presentan
diversas situaciones adversas así como simpáticas ganándose con frecuencia
caras de sorpresa, enojo o risa de quienes no la conocen. Acaba de cumplir 14 años y
es ahora que la hemos aceptado, que no la cambiaríamos por nada, cansa y agota
nuestra paciencia, del mismo modo nos recompensa con su amor incondicional
limpio y puro, la adoramos, vivir con ella cada día implica constantes
alti-bajos donde los tramos rectos, estables, son cortos y pocos, y aún así
hemos aprendido a aceptarla siendo ella una personita especial que irradia amor. |